En Senda Health sabemos que detrás del peso, muchas veces hay una historia. Y que esa historia no siempre se cuenta en kilos, sino en experiencias. Cada vez más estudios muestran una conexión clara entre las vivencias traumáticas (especialmente en la infancia) y el desarrollo de obesidad en la edad adulta.
Cuando el cuerpo recuerda lo que la mente calla
Las investigaciones señalan que haber sufrido abuso físico, emocional o sexual, o haber vivido situaciones de negligencia o bullying, puede aumentar entre un 28% y un 45% el riesgo de desarrollar obesidad más adelante.
Pero esta relación no siempre espera a la adultez: algunos niños y adolescentes ya presentan un aumento de peso relacionado con experiencias dolorosas tempranas.
El trauma afecta al cuerpo de muchas maneras. Interfiere en el equilibrio hormonal, altera el metabolismo y modifica el funcionamiento del sistema nervioso. Además, las emociones asociadas al trauma (ansiedad, tristeza, miedo o culpa) pueden llevar a usar la comida como refugio o como forma de calmar el malestar interno.
Comer para calmar
Tras un trauma, la relación con la comida puede convertirse en una estrategia de supervivencia emocional. Comer puede ofrecer alivio momentáneo, pero a largo plazo refuerza un ciclo difícil de romper: el cuerpo pide consuelo, no alimento, y la culpa o la vergüenza que siguen alimentan el mismo círculo.
Y también al revés…
El vínculo entre trauma y obesidad es bidireccional. El sobrepeso puede convertirse en motivo de discriminación o acoso, especialmente en la infancia o adolescencia, lo que genera nuevas heridas emocionales y refuerza el aislamiento y la baja autoestima. Así, el ciclo continúa.
No lo hagas solo: busca apoyo
Abordar la obesidad sin tener en cuenta el componente emocional y psicológico es como intentar vaciar el mar con las manos. La prevención y el tratamiento deben incluir:
- Hábitos saludables, que incluyan movimiento regular y una alimentación equilibrada.
- Educación emocional desde la infancia, para aprender a gestionar el malestar sin recurrir a la comida.
- Redes de apoyo seguras, que acompañen y escuchen sin juzgar.
- Atención psicológica especializada, que ayude a tratar las experiencias traumáticas y a construir nuevas formas de autocuidado.
- Comunicación empática y sin juicios, tanto en casa como en los entornos educativos y sanitarios.
En Senda Health te ayudamos a sanar la relación con tu cuerpo y con tu historia
No se trata solo de perder peso. Se trata de recuperar el equilibrio emocional y físico, entender lo que el cuerpo intenta decir y aprender nuevas formas de cuidarte con respeto y compasión.
Tu historia importa. Tu bienestar también.
Descubre cómo podemos ayudarte.