Cuando hablamos de obesidad, solemos pensar en calorías, ejercicio o dietas. Sin embargo, hay un aspecto igual de importante que muchas veces se pasa por alto: la autoestima.
Diversas investigaciones han demostrado que la obesidad no solo afecta al cuerpo, sino también a cómo las personas se perciben y valoran a sí mismas. Y aquí surge un círculo difícil de romper: la baja autoestima puede ser causa del aumento de peso… pero también consecuencia.
La autoestima y su relación con la obesidad
Vivir con obesidad no solo afecta al cuerpo. Muchas personas cargan con emociones como ansiedad, depresión o baja autoestima, sobre todo después de haber intentado perder peso en varias ocasiones sin lograr resultados duraderos.
A este malestar se suma el estigma social: esos juicios y prejuicios que asocian la obesidad con “pereza” o “falta de esfuerzo”. Lo grave es que estos mensajes no solo vienen de los medios de comunicación, sino también, a veces, de personas cercanas como familiares o amigos.
El resultado es doloroso: desmotivación, vergüenza y abandono de tratamientos. Y, lo que es peor, un impacto directo en la salud mental y física.
¿Por qué ocurre?
- Estigma social: las críticas, juicios y discriminación hacia las personas con obesidad generan vergüenza e inseguridad.
- Ansiedad y depresión: son frecuentes en quienes viven con obesidad y están estrechamente ligadas a una autoestima más frágil.
- Conductas alimentarias desadaptativas: comer por aburrimiento, ansiedad o tristeza (hambre emocional) se convierte en un escape rápido, pero no soluciona el problema de fondo.
Lo que dice la investigación
La mayoría de estudios confirman esta relación: la obesidad y la baja autoestima suelen ir de la mano, especialmente en mujeres. También resalta que las intervenciones psicológicas dentro de programas multidisciplinares, ayudan a mejorar la autoestima y facilitan la pérdida de peso.
No lo hagas solo: busca apoyo
Centrarse únicamente en la dieta o en el ejercicio no basta. Para lograr un cambio real y duradero es necesario abordar otros muchos factores, entre lo que se encuentran también las emociones, los pensamientos y la forma en que la persona se relaciona consigo misma.
En Senda Health lo tenemos claro: trabajamos desde un enfoque integral donde psicólogos, médicos y nutricionistas acompañan a cada persona para que no solo pierda peso, sino que también recupere su bienestar emocional y su confianza. Porque cuidar de tu salud también significa aprender a mirarte con respeto y autoestima.
Referencias
- Díaz Guzmán, M.C. & Díaz Guzmán, M.T. (2008). Obesidad y autoestima. Enfermería Global