Los medicamentos para perder peso son fármacos indicados para el tratamiento de la obesidad que actúan sobre los mecanismos que regulan el apetito, la saciedad y el metabolismo. No son productos “milagro” ni adelgazantes, sino herramientas terapéuticas que se utilizan siempre como parte de un abordaje clínico integral, con prescripción y seguimiento médico.
Entre ellos, los agonistas del receptor de GLP-1 han supuesto un avance relevante en el tratamiento de la obesidad. En los estudios publicados, se asocian a una pérdida de peso media del 16–22 % del peso inicial, así como a una mejoría de complicaciones frecuentes como la diabetes, las alteraciones del colesterol, los problemas articulares y la calidad de vida. Aun así, la respuesta al tratamiento puede variar entre personas.
Estos tratamientos cuentan con el respaldo de organismos internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el papel de las terapias basadas en GLP-1 en el tratamiento de la obesidad en adultos, siempre integradas en un enfoque clínico completo que incluya cambios en el estilo de vida.